jueves, 26 de marzo de 2009

¿A qué juegan los hurones?



Volteretas: Los hurones generalmente presentan este comportamiento cuando se encuentran jugando entre sí, ya que es utilizado para establecer dominio. En estas circunstancias, es usual que uno de ellos tome al otro por el cuello y lo haga darse una voltereta, como en un round de lucha libre. El hurón “alfa” es el que generalmente coge al otro, ¡mientras que los más sumisos son los que ejecutan las volteretas! En algunas ocasiones un solo hurón pue rodar por sí mismo, sobretodo cuando se encuentran excitados, en el mio de un juego. Los hurones jóvenes o aquellos a los que no se les ha entrenado para no morder, tratarán en algunas ocasiones de mostrar este comportamiento con los humanos y cogerán nuestros calcetines, pies, o la piel suelta del dorso de nuestras manos. Sin embargo, debemos mantener presente que el hurón no hace esto para dañarnos, sino solamente como parte de un juego de superioridad. No obstante, si llegara a resultar doloroso, debemos corregirlo. Los hurones tienen la piel mucho más resistente que nosotros, por lo que para otro hurón no pasa más allá de ser un pellizco, pue resultar una mordida dolorosa en un humano.
Huidas a las rincones: Los hurones hacen esto por distintas razones. Si tu hurón se dirige a una esquina mientras bufe y se engrifa, la razón es que está asustado. Es muy importante que no trates de tomar o levantar a un hurón asustado; en estas condiciones, es recomendable hablarle con una voz suave y dejarlo solo. Muy pronto el hurón se recuperará, una vez que sienta que la amenaza o el peligro han pasado. Otra razón por la que los hurones se dirigen a los rincones es una mucho más común: ¡el baño!. Si ves que tu hurón permanece en una esquina y no parece asustado, es mejor que mantengas un ojo en él, ya que lo más probable es que quiera utilizar el suelo como su bacinica. Es muy útil tomar rápidamente a tu hurón y ponerlo en la caja de arena más cercana (antes de que el acto “sea consumado”).
El cepillo de botellas: Los hurones a menudo engrifan su cola cuando están asustados o excitados. Si ves a tu hurón con la cola engrifada (como los cepillos que utilizamos para lavar botellas), te bufe y se dirige a un rincón, está asustado y tienes que dejarlo solo hasta que se calme. Sin embargo, si a tu hurón se le engrifa la cola mientras explora una zona desconocida (como salir a la calle por primera vez), o mientras juega vigorosamente, simplemente es una señal de que está muy entretenido y excitado. Las colas engrifadas también puen ser interpretadas como un precursor de “la comadreja loca”. Nuestro hurón generalmente engrifa su cola cuando lo dejamos jugar fuera de la casa en la mañana. ¡Al poco rato después vuelve a la casa convertido en un verdadero huracán de pelos!
Persecuciones: A los hurones les encanta jugar a las persecuciones. Generalmente se persiguen unos a otros o te perseguirán a ti, esperando que tú también los persigas a ellos. Muchos dueños “primerizos” de hurones se asustan cuando ven a sus mascotas saltando a su alror y atacándolos, para luego salir corriendo como si estuviesen locos. ¡No se preocupen! Tu hurón sólo está tratando de invitarte a jugar a las “persecuciones”. Si decides hacer a un lado los muebeles y perseguir a tu hurón, asegúrate de que exista una distancia de varios centímetros entre él y tú, ya que suelen detenerse de golpe y los pues pisar.
La danza de la Alegría: La “danza de la alegría” consiste en un hurón que da pequeños saltitos de un lado a otro, se tira al piso, rebota contra los muebles ¡y generalmente termina perdiendo el control! Es probable que tu hurón entreabra el hocico durante este show y emita unos curiosos sonidos (como pequeños ladridos). Básicamente tu hurón está tratando de comunicarte que está lleno de energía, increíblemente feliz y listo para pasar un buen rato de juegos. Este comportamiento pue asustar a muchos dueños primerizos y de hecho varios de ellos me han escrito pensando que su mascota los está atacando. No te preocupes. Tu hurón simplemente está lleno de energía.
“Dook”: Este término se refiere al sonido característico que emiten los hurones mientras juegan. La próxima vez que juegues con él, escucha con atención. En algunas ocasiones pue ser difícil escuchar las suaves vocalizaciones que emiten los hurones cuando se encuentran excitados. Mis hurones emiten sonidos bastante fuertes cuando juegan entre sí o cuando los saco a la calle.
¡Excavaciones!: Este es usualmente uno de esos comportamientos que a los humanos no nos agradan; sin embargo, muchos hurones lo hacen. Los hurones nacen para excavar y para ellos una fuente de alimento es tan buena como un montón de tierra, cuando a excavaciones se refiere. He aprendido a vivir con esta conducta y no he intentado hacer que mis hurones no lo hagan. Muchos hurones simplemente se comen la comida después de que han escarbado en su plato, así es que no deberíamos preocuparnos por la pérdida de alimento.
Es casi imposible hacer que los hurones dejen de exhibir comportamientos que son parte de su naturaleza.
Desastres con el agua y la comida: Este es otro de aquellos comportamientos que denominamos “indeseables”, a pesar de que muchos hurones lo hacen a menudo.
Los hurones son animales juguetones y usarán el agua y la comida como juguetes si les damos la oportunidad. En algunas ocasiones los hurones puen volcar el agua y el alimento si pasan mucho rato encerrados en su jaula, ya que comienzan a aburrirse... no te enojes, quizá sólo están tratando de decirte que están un poquitín molestos o se sienten solos. En otras ocasiones, puen dar vuelta el agua y la comida, para luego jugar sobre ellos, ya que a muchos les encanta juguetear en aguas poco profundas y escarbar (en lo que sea). Un pocillo con agua resulta simplemente irresistible y lo más probable es que éste sea volcado durante el juego; es por esto que siempre es recomendable tener pocillos que sean pesados (de cerámica, por ejemplo) y una botella con agua sujetos a la jaula, para evitar este problema.
Los hurones tienden también a mezclar pequeñas cantidades de agua con su comida. He sorprendido a mi hurón arrastrando sus platos de agua y comida (que se encuentran unidos) por el suelo de la cocina, hasta que una pequeña cantidad de agua se vierte en el pocillo de la comida, para luego comérsela. Si notas que tu hurón presenta este comportamiento, intenta rociar unas gotas de agua sobre su alimento, pero recuerda que la comida húma se echa a perder más rápido, así es que resulta necesario que chequees constantemente la jaula para poder sacar el alimento sobrante.
Bufidos: Cuando un hurón bufe, pue que esté asustado o enojado. Ten siempre cuidado al tratar de manipular un hurón que se aleja de ti mientras bufa. Podrías resultar mordido. Los hurones generalmente bufan para demostrar mio o enojo; sin embargo, puen también emitir este sonido cuando juegan unos con otros. Si tu hurón bufa y, al mismo tiempo, notas que su espalda se encorva y su cola se eriza, háblale suavemente y déjalo solo. Él o ella no se encuentra muy feliz, y podría llegar a morderte. Trata de tomarlo en brazos sólo cuando se haya calmado.
Excavaciones en la caja de arena: Los hurones AMAN escarbar, y la caja de arena no es ninguna excepción. Para evitar este comportamiento, intenta mantener siempre una pequeña cantidad de deposiciones en la caja. Una caja de arena muy limpia pue convertirse en un excelente juguete para un hurón travieso. Si tu hurón pue oler excremento en la caja, esto le recordará que el lugar es para hacer sus “necesidades” y no para jugar. También pues adquirir arena o tierra de hoja en una ferretería y construirle a tu hurón una caja especialmente para que juegue. Si le proporcionas lugares apropiados para escarbar, ten por seguro que dejará tranquila su caja de arena sanitaria.
Obsesión con un objeto: Los hurones puen obsesionarse (y de hecho se obsesionan) con un objeto o un juguete en particular. Probablemente tu hurón escogerá su juguete favorito y lo esconderá en un lugar “secreto”. Si encuentras su tesoro y lo sacas de donde él lo dejó, tu mascota pue enojarse, estresarse o ponerse ansioso. Tu trabajo es hacer que tu hurón escoja un juguete que sea seguro. Los hurones son conocidos por acumular las cosas que les gustan en cualquier parte de la casa (¡incluso llaves y billeteras!).
“Huidas” con objetos: Este es otro de mis comportamientos favoritos. En algunas ocasiones, los hurones tratan de mover objetos grandes o extraños. Los afirman con sus patas, los acercan al pecho y tratan de “huir” con ellos retrociendo. El aspecto gracioso de este comportamiento (aparte del hecho de que se ven chistosos) es que a menudo sólo logran mover el objeto en círculos y no llegan a ninguna parte.
Choques: Aunque resulta difícil de creer, los hurones tienen una visión bastante rucida. Sólo puen ver con claridad lo que se encuentra dentro de unos sesenta centímetros delante de ellos. Su visión periférica (hacia los lados) es mejor que su visión frontal. Esta es la razón por la que un hurón que se encuentre jugando pue estrellarse contra una muralla o un mueble mientras arranca. Los hurones también tienen una percepción muy pobre de la profundidad y puen llegar a sufrir de vértigo. Por esta razón, no es recomendable dejar que tu hurón juegue en balcones o terrazas. Se han reportado casos de hurones que han rasguñado los “mosquiteros” de las ventanas y encontrado la muerte. Asegúrate de vigilar de cerca de tu hurón si vives en una casa de dos pisos que tenga balcones abiertos. Mucha gente instala barreras de acrílico en los barrotes de los pisos en altura.
Chillidos: Si tu hurón suelta un chillido, pues estar seguro de que no se encuentra feliz, ya que éstos suelen chillar cuando se asustan mucho, se encuentran muy irritados o están heridos. ¡No es un sonido que quieras escuchar! Si tu hurón chilla por una herida, tienes que llevarlo a una revisión con el veterinario lo antes posible. En algunas ocasiones, los hurones puen chillar mientras se encuentran jugando (por lo general violentamente), o cuando luchan por la superioridad. Esto ocurre especialmente cuando se trae un nuevo hurón a la casa. Los hurones tienen un orden jerárquico, y es posible que los hurones sumisos estén siendo intimidados por el hurón “alfa” del grupo. Si escuchas que uno de tus hurones chilla mientras se encuentran jugando entre sí, échale un vistazo a la situación para asegurarte de que no hayan mordidas o rasguños serios que ameriten atención médica. Si no hay heridas serias, deja que tus hurones se las arreglen solos por períodos cortos y supervisados, ya que generalmente superarán sus diferencias por sí mismos. Sin embargo, si un hurón hiere a otro, deben ser separados.
Rasguños: Los hurones son animales que se rascan constantemente. Si tu hurón se detiene en la mitad de un juego y se rasca como loco, no te preocupes mucho. Sin embargo, revísalo constantemente por si existen pulgas o piel enrojecida o con lesiones. Si encuentras protuberancias o cototos en la piel de tu hurón debes acudir al veterinario. Si encuentras pulgas, pídele ayuda al doctor para encontrar productos antipulgas de uso externo, o bien un shampoo formulado especialmente para hurones. Asegúrate también de desinfectar la casa completa. Ahora bien, si la piel de tu hurón no presenta ninguno de estos problemas, tu animalito sólo está comportándose “rascosamente”.
Estornudos: Los hurones tienden a estornudar muchísimo. Esto se debe a su proximidad con el piso y a su hábito de olfatear todo lo que esté a la vista. Si huelen algo que tenga polvo, van a estornudar. No obstante, si los estornudos van acompañados de catarro o aletargamiento, pue que tu hurón esté enfermo. Los hurones se contagian con los virus humanos. Si no mejora en unos pocos días, y comienza a toser y presenta mucosidades espesas, llévalo al veterinario para que le hagan un chequeo.
Movimientos de la cola: Este es otro comportamiento adorable de los hurones. Si tienes suerte, pue que veas a tu hurón agitar la cola rápidamente cuando se encuentran excitados. Este comportamiento generalmente se presenta cuando dos o más hurones están jugando dentro de un tubo o un túnel. Sólo significa que lo están pasando bien y que se aprontan para tener más diversión.
Morduras en los dos de los pies: Los hurones generalmente muerden tus dos o tus pies cuando son jóvenes, ya que, básicamente, están tratandolos como si fuesen otro hurón. Los hurones suelen morderse entre sí para atraerse al juego. También se agarran por el cuello usando sus hocicos cuando juegan. Dado que la piel de los hurones es más gruesa que la de los humanos, un simple apretoncito juguetón pue sentirse como una mordida. Debes ponerle freno a este comportamiento en hurones jóvenes y adultos. El uso de calcetines suele ser la mejor disuasión para las morduras en los dos y los pies. Al parecer, los hurones AMAN los pies con mal olor. Así es que si tus pies suelen ser un poco hionditos (o incluso si no lo son), procura usar calcetines cada vez que interactúes con tus hurones. Si esto no termina con el comportamiento, pues adquirir Bitter Apple y aplicarlo en tus pies. Tiene un sabor muy desagradable y debería hacer que tu hurón deje de morder. Di “no” con fuerza cada vez que tu hurón muerda tus pies.
La danza de la guerra: Este comportamiento se parece mucho a la “danza de la alegría”, pero tiene una finalidad muy distinta. Si tu hurón tiene la espalda encorvada, la cola erizada, salta de un lado a otro, se aleja de ti y bufa, ten cuidado; pue que se encuentre muy molesto. Mientras que los movimientos de la danza de la guerra son muy similares a los de la danza de la alegría, el lenguaje corporal es distinto. Los hurones utilizan la danza de la guerra cuando se asustan y cuando están enojados o heridos. Si tu hurón no ha sido esterilizado, es posible que despida un olor muy desagradable durante la “danza”, ya que está intentando verse grande, temible y… apestoso. Te está indicando que mantengas la distancia y deberías hacerle caso hasta que vuelva a calmarse.
Luchas: Los hurones suelen jugar entre sí como si estuvieran luchando. Uno de ellos utilizará el hocico para sujetar al otro por la parte trasera del cuello, para luego voltearlo en el piso. Esto pue conllevar “dooks”, siseos e incluso chillidos. Los hurones luchan para establecer dominio y para practicar pelea mientras juegan; así se convierten en luchadores talentosos y minuciosos. Sus payasadas puen parecer peligrosas, pero la mayoría de las veces sólo juegan de forma un poco violenta. Sin embargo, si escuchas chillidos reiterados de un hurón, revísalo para buscar heridas. No todos los hurones se caen bien y es posible que hayan estado peleando de verdad.

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